martes, 6 de diciembre de 2016

EL PREMIO CHIAPAS YA SE VOLVIÓ UN TACHILGÜIL




En Comitán, como en muchos otros lugares de Chiapas, se emplea la palabra tachilgüil. Esta palabra significa revoltijo. Se aplica indiscriminadamente. Pero hubo un tiempo en que se aplicó a un guiso de origen coleto. Y el platillo se llama así porque es una revoltura de menudencias. Cuando alguien quiere decir que todo es una mescolanza dice que es un tachilgüil. Parece que el Premio Chiapas ya se volvió un tachilgüil, porque da la impresión que ya perdió su esencia y es un revoltijo cultural impresionante.
El Premio Chiapas 2015 se entregó ya avanzado el año 2016 y este año, hasta donde se sabe, no se ha emitido la convocatoria correspondiente y ya el año está por terminar.
Este desfase provoca un enrarecimiento que resta seriedad a lo que, en un principio, se consideró como el máximo honor que el gobierno de Chiapas otorga a sus mejores hombres y mujeres.
Lastima a la comunidad esto que, por decir lo menos, es un desaire a la historia y tradición. Duele pensar que este reconocimiento pierde el brillo que tuvo cuando fue entregado a personalidades tan estimadas por el pueblo chiapaneco como Eraclio Zepeda, Rosario Castellanos, Heberto Morales Constantino, Andrés Fábregas Roca (y también su hijo: Andrés Fábregas Puig), Jaime Sabines y más, muchos más ilustres nombres.
Sólo por honrar la memoria de esas personas que siguen dando lustre a nuestro estado, el gobierno, a través de las instituciones convocantes, debería regresarle su resplandor y su aura de respeto.
Ante la indolencia el tachilgüil ha comenzado a darse. Por ello, de manera respetuosa, sería bueno solicitar que se cumpla con los tiempos y con lo estipulado en la convocatoria, además de que se haga un agregado que, en estos tiempos, se hace necesario.
La convocatoria expresa que personas físicas e instituciones científicas y culturales pueden proponer candidatos. Una vez recibidas las propuestas, la Secretaría de Educación y el Consejo Estatal para las Culturas y las Artes elegirá a especialistas de reconocido prestigio para que funjan como integrantes del Honorable Jurado Calificador. De acuerdo con los lineamientos de la convocatoria, el gobernador honrará el acto y entregará los premios a los ganadores, elegidos por el jurado.
En este tachilgüil actual hay, en las redes sociales, ejemplos de algunas propuestas y adhesiones a candidaturas que tienen como destinario principal al gobernador del estado, como si éste fuera quien debe determinar a los ganadores.
Muchos comentan, en voz baja, que el gobernador, en realidad, es el gran elector.
Si esto último fuera cierto sería lamentable. Pero esto no debe ser cierto, porque tal exceso denigraría la personalidad y honorabilidad de los ciudadanos elegidos para conformar el Honorable Jurado Calificador.
Por eso se dice que es necesario (en calidad de urgente) que se haga una revisión exhaustiva a los lineamientos de la entrega del premio y se agregue un apartado que prohíba tácitamente la autopromoción.
En estos tiempos de redes sociales es preciso ajustar las bases para que todo, dentro de lo humanamente posible y deseable, sea transparente y justo.
Que sean los particulares y las instituciones científicas y culturales las que eleven y promuevan las candidaturas, valorando, en su justa dimensión, las virtudes de las personas dignas de ser consideradas para tal merecimiento. Que se prohíba la autopromoción.
Se trata de regresar la dignidad al Premio.
Hay actitudes indignas que ofenden la memoria de las personalidades reconocidas en años anteriores, así como ofenden la inteligencia de este inteligente, pero vituperado, estado de la república mexicana.
La grandeza de Chiapas debe estar por encima de intereses mal encaminados.
¿Habrá entrega del Premio Chiapas 2016 en este año?
Ojalá la entrega del Premio Chiapas 2017 se realice en tiempo y forma, y se incluya ese agregado donde se reitere que la propuesta debe venir de particulares y de instituciones y no de postulantes. Sólo para recordar y hacer vigente que: Alabanza en boca propia ¡es vituperio!
¡Que cumpla con su deber la representación del Premio y la honorabilidad de Chiapas estará salvada!
Que los tachilgüiles sólo sean gastronómicos.